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martes 16 de agosto de 2011

¡Adiós Skwmanía! ¡Hola danielmarin.me!


Hace una semana estuve mirando la lista de "Cosas que tengo que hacer este verano". Me sorprendí al ver que había hecho ya más de la mitad, aunque algún que otro objetivo lo había marcado como "Imposible". Tras mirar un rato la lista, había una línea que hablaba por sí sola: "Hacer mi propia página web".


Bien, esa línea estaba marcada como imposible por el hecho de no disponer de un servidor propio. Ahí fue cuando entró mi amigo Marcos y me propuso dejarme un trocito de su servidor.

Dicho eso, os comento: He aprovechado y he pasado el blog a Wordpress, dejando Blogspot, ya que creo que WP puede ofrecer cosas bastante interesantes para el blog. Por otro lado estoy creando varias pestañas para añadir más contenido a la web. También con esto me quito el nombre de este blog (Skwmanía… como para acordarse…). A partir de ahora podréis entrar al blog en la siguiente dirección:


Aprovecho para agradecer a mi amigo Marcos su ayuda prestada, ya que sin él no hubiera sido posible el hecho de llevar a cabo la web, Muchas Gracias :D


viernes 29 de julio de 2011

Yo… soy… tu padre




Serían las ocho de la tarde de un día de invierno. Estaba yo sentado en el sofá viendo la televisión, las cortinas del salón estaban echadas. Poco más recuerdo del entorno, puesto que estaba a punto de cumplir tres añitos. Fue entonces cuando mi padre me llamó para que fuera a la cocina. Me había dado cuenta antes de que llevaban un rato hablando allí.

Nada más llegar a la cocina, mi padre me cogió y me sentó encima de la encimera. Posiblemente para poder tener una conversación más directa. Entonces miré a mi madre, estaba con una barriga bastante curiosa y muy ilusionada. Fue entonces cuando me dijeron "Daniel, estamos pensando el nombre de tu hermanita". 

Tras esas palabras, ellos dijeron sus propuestas: Mi madre quería llamarle Sara. Tras decir el nombre, estuvo un rato tratando de convencerme de que era un nombre muy bonito. Pasó un rato, y mientras mi madre trataba de convencerme, saltó mi padre diciendo: "Yo quiero llamarle Leia, ¿No es un nombre bonito?". Con todo vuestro permiso, voy a hacer un aparte: [Sí, Leia… sí, como la Princesa Leia, de Star Wars ¿En qué estaría pensando mi padre? ¡Hasta un niño de preescolar se da cuenta de que eso es una frikada! ¡Mi hermana tendría que explicarle a todo el planeta el motivo de su nombre! ¿¡No era algo cruel!?]. Bien, ya podemos seguir. 

Tras las dos intervenciones, ninguno de los dos nombres me había convencido. Entonces llegó la pregunta: "Daniel, ¿Cómo quieres que se llame su hermanita?".

Recuerdo que sólo se escuchaba la voz de nosotros tres. Yo me quedé unos segundos pensando lo que iba a decir mientras ellos dos esperaban con ganas mi respuesta. Quizás estaban temiendo lo que pudiera decir, pero yo sabía perfectamente lo que iba a responder…

-Laura
-¿Laura? -Dijeron los dos a la vez. Y es que en el fondo sabían por qué había dicho ese nombre.
-Sí, como la señorita Laura -Respondí. (Y no, por lo visto no era por eso)
Y a partir de ahí poco más recuerdo. A mi madre le gustó el nombre, y mi padre no podría quejarse (Ya que de Laura a Leia tampoco hay tanto). No recuerdo si mi padre reiteró o no en ponerle un nombre compuesto, pero eso era lo de menos. 

Esta historia es posiblemente, una de las pocas historias que recuerdo de cuando tenía esa edad. Tampoco puedo saber la diferencia entre lo que recuerdo y lo que pasó de verdad, pero el motivo de publicar la historia es el de hacerme una pregunta: ¿Qué hubiera pasado si hubiera apoyado a mi padre? Es más, ¿Cuántas veces a día de hoy hubiera explicado mi hermana el por qué de su nombre? ¿Cuántas veces se hubiera cabreado por no recibir un regalo de Santo? 


Y es que todo su futuro estaba en ese momento encima de la encimera; parte de su vida estaba siendo decidida en ese momento por ese niño rubito de ojos celestes , ya que cualquier nombre que le hubiéramos puesto iba a ser parte de su vida.

Por otro lado, y ya para terminar, puedo sentirme aliviado de que mi madre eligiera mi nombre… ¿Le propondría mi padre que me pusiera Luke?


Por supuesto, dedico esta entrada a mi hermana, Leia Laura Marín



sábado 4 de junio de 2011

Ecolojetas

Todo comenzó hace un par de años en China, cuando alguien se puso a hacer cuentas y calculó que si a cada chino le daban una bolsa de plástico cada vez iba al supermercado, se quedaría el mundo sin petróleo en cuestión de unos pocos de años. Lo mismo pasó con las bolsas de papel; acabarían con el Amazonas en cuestión de semanas. La decisión parecía razonable para un país con esa dimensión y con tantísima población; seguramente hicieron lo correcto.

Apenas un año más tarde, Carrefour nos sorprendió con una campaña publicitaria en televisión con estadísticas acerca de los impactos ambientales que producen las bolsas de plástico. Morían "x" tortugas atragantadas, miles de pájaros quedaban atrapados, se gastaban millones de toneladas de petróleo… Los datos parecían razonables, y la finalidad del anuncio era decirle al mundo que "Carrefour iba a dejar de dar bolsas de plástico". La gente lo comentó y muchos coincidían: "La gente dejará de ir a comprar y tendrán que volver a dar bolsas". No obstante ya nos habían introducido esa mala conciencia de "las bolsas destruyen el medio ambiente".

Apenas unos meses más tarde, Carrefour dejó de dar bolsas. Era curioso ver a esas abuelas que no sa habían enterado y no eran capaces de llevar la compra en las manos, o esas quejas adolescentes de "Joder, ahora toda la avenida va a saber que esta noche voy a cenar pizza". Bien, resulta que Carrefour no llegó a perder ventas. Lo único malo es que si el cliente lo pedía, podía comprar bolsas a tres céntimos por unidad. 

Meses más tardes, Mercadona anuncia que no piensa dar más bolsas, que se vuelven "ecologistas" y "solidarios con el medio ambiente". Como la estrategia funciona, la idea la copia el Supersol, SuperCerca, Día… y por último, esta semana ha decidido hacerlo también El Corte Inglés (me imagino que por Hipercor, porque de lo contrario lo llevan claro).

Y ahora yo pregunto: ¿De verdad que son solidarios con el medio ambiente? La respuesta es un rotundo NO. Lo único que han hecho es dejar de dar bolsas, pero las siguen vendiendo al precio de tres céntimos. Entonces, si la gente sigue comprando bolsas a tres céntimos… ¡Se están muriendo tortugas, pececitos y pajaritos! ¡Nos están engañando! ¡Que tiemble GreenPeace!

Sí, lo único que han hecho es, en una época de crisis, eliminar un coste fijo del servicio. Antes les costaba dos céntimos cada bolsa y se veían obligados a darla, era un coste más. Ahora te la venden a tres céntimos, por lo que le sacan un pequeño céntimo a la gracia. En general han hecho de un coste fijo un beneficio. Si de verdad quisieran ser "ecologistas y solidarios con el medio ambiente", hubieran dejado de dar bolsas y punto, nada de venderlas por un precio adicional, ya que si sigues fabricando bolsas, el problema sigue vigente. Por eso mismo, estos señores tan listos sólo se merecen un título, el de "ecolojetas".

Un Saludo



miércoles 18 de mayo de 2011

Te has quedado vieja, España



Hay gente a la que le sorprende que hoy, y ayer, y hace tres días, los madrileños invadieran la calle pidiendo una democracia real y reivindicando una serie de reformas en el sistema. Principalmente, lo que más sorprende es que está compuesta mayoritariamente de gente joven, cosa que el sector adulto no entiende ("¿Por qué cambiar nada?, si todo funciona muy bien").

Pues bien, os voy a contar una historia:

Érase una vez, en un país muy soleado, en el que una nación entera estaba subordinada a los últimos años de una dictadura. La dictadura se iba debilitando, y a su vez, su dictador se ponía cada vez más enfermo. Llegó un día en el que ese dictador murió, y… tras unos procesos de transición que hizo un Monarca, el pueblo respondió diciendo que quería una Democracia.

A los más viejos y a los más intransigentes no les entraba en la cabeza la idea, no querían ser libres. En definitiva, querían saltarse las leyes de la naturaleza y resucitar al dictador. (Primera Generación)

Por otra parte estaba el sector joven, mayoritariamente ilusionado por el cambio. A pesar de las protestas del primer grupo, sus padres, ellos se pusieron a favor de un país más libre. (Segunda Generación)

Bien, pues por causas de la naturaleza, el primer grupo (de mayor edad) fue desapareciendo (les prometieron unas vacaciones pagadas para siempre en un hotel llamado "El Cielo" y se fueron todos poco a poco"). Paralelamente, el segundo grupo se desarrolló y continuaron con las leyes de la vida: Se casaron y tuvieron hijos. (Tercera Generación)

Evidentemente, a pesar de que muchas cosas habían ido mal en política durante estos años, la Segunda Generación nunca se quejó a gran escala, ya que ahora tenían libertad y habían vivido durante pocos años cosas peores con el dictador. Habían conseguido su objetivo: Lograr derechos, conseguir una Democracia…

Pero… la Tercera Generación (esta Tercera Generación suele estar entre los 20 y los 30 años) se da cuenta un día de que todo lo que prometieron a la Segunda Generación es falso, que no es real. A pesar de ello, la Segunda Generación sigue alienada. Como la Tercera Generación no ha vivido nunca la época de la Dictadura, no tiene problemas en reivindicar esos derechos que les habían prometido a los anteriores.

Y mirando siempre desde la última generación, podremos ver que la Segunda no estaba de acuerdo con la Primera, ya que la primera carecía de razón. Actualmente, a día de hoy pasa lo mismo; La Tercera Generación no está de acuerdo con la Segunda, tenga o no tenga razón la Tercera.

Pues bien, el mundo está diseñado de este modo: Siempre va a existir una generación reciente que no esté de acuerdo con la anterior, debido a que cada nueva generación aporta unos nuevos valores liberales: La generación superior pasa a estar compuesta por "los malos", "los puretas" o "los aguafiestas que vivieron subordinados a un sistema fallido".




Y… ¿Cuál es el motivo de esta repentina revolución de la Tercera Generación? 

El motivo es sencillo, esta generación ha descubierto que el sistema (impuesto 33 años antes) tiene multitud de errores, una gestión denigrante y una deficiencia democrática.

Uno de los orígenes de esta revolución está en Febrero, cuando se aprobó la problemática Ley Sinde a pesar de que la gran mayoría de los españoles estaban en contra. A pesar de que los ciudadanos expresaron su queja por todas partes, el Gobierno no les hizo caso. No sólo eso, sino que la oposición apoyó la Ley a pesar de que sabían que le ésta iba en contra de lo que decían los ciudadanos.

Teóricamente, el Congreso de los Diputados representa a todos los españoles, por lo que es obvio que si no hacen caso a la opinión de los ciudadanos, los diputados pasan a no representar a nadie.

Esto, sumado a la crisis en la que está sumergida el país, los problemas de corrupción en la que participan los dos partidos políticos más representativos de España y la poca eficacia de los gobiernos (ya sean de izquierda o de derecha) es lo que ha provocado esta "revolución" unos días antes de las elecciones municipales. Por tanto, ligado a estos ideales, ya no sólo tenemos una revolución de "personas jóvenes que no tienen ni idea", sino de un grupo de personas de edades variadas que piden una serie de derechos.

¿Cómo han respondido los Gobiernos?

Con una paradoja. Los ciudadanos reivindican Libertad y… ¿Cómo reaccionan los Gobiernos?. Pues quitando más libertades: desinformando, manipulando los medios de comunicación, censurando, ignorando y… mi favorita: Colocando inhibidores de red en la Puerta del Sol para evitar la comunicación por Internet de los ciudadanos. En otros municipios se han sacado leyes de la manga que prohíben la reunión en la calle de más de 10 personas sin autorización previa. 

Vemos que dice la Constitución española de ello:

Art.21. Se reconoce el derecho de reunión pacifica y sin armas. El ejercicio de este derecho no necesitará autorización previa.


Y ahora os pregunto: ¿De verdad creen que los ciudadanos están haciendo algo mal reivindicando una España más justa? ¿No creen que vivimos en un "panem et circus" moderno? 



lunes 28 de marzo de 2011

El día que "Tierra Santa" nos dio una lección



Estábamos a principios de agosto del año pasado, y durante todo el verano, por Cádiz se había corrido la voz de que allí... a lo lejos... más allá de Cortadura, donde no va nadie, había una playa nudista. Lo decía la gente y lo decían los periódicos: "Allí a lo lejos, la gente ha creado su propia playa nudista".

Ni cortos ni perezosos, mi amigo Adri (@adriodriozola) y yo establecimos un plan perfecto para comprobar si aquel rumor era cierto; aprovechamos un domingo de Fórmula 1 (puede que de ahí el error) y decidimos quedar sobre las 9 de la mañana para dar "un paseo muy largo" y luego, veríamos la carrera en su casa. En el caso de que existiera tal playa, podríamos pasar sin problemas, ya que la playa había sido reconquistada como "nudista" por los propios ciudadanos; nosotros sólo estábamos "dando un paseo largo".

Comenzamos a andar, seguimos andando, pasamos el Chato (en Cádiz, todo el que da un paseo se pone ese límite, el Chato), seguimos andando… y por allí no había nada. Tras casi una hora sin parar de andar, estábamos prácticamente por la mitad de la carretera de San Fernando, todo esto caminando por la arena de la playa. Parecía que cada paso que dábamos hacía que el paisaje fuera más bonito: el agua cada vez era más cristalina, la arena cada vez más limpia… pero a su vez, cada vez teníamos más sed y, a pesar de que había gente paseando por allí, no representaban precisamente lo que estábamos buscando.

Tras hacer nuestra primera parada en un chiringuito para comprar agua (en la que un señor muy cabrón correcto nos dijo que no nos iba a vender una botella porque no pensaba empezar a vender hasta las 12) seguimos andando cada vez con menos ilusiones de encontrar aquel mito del que tanto se hablaba.

Entre nosotros, le habíamos puesto nombre a aquel lugar, "Tierra Santa", para no llamar la atención de la parte femenina del grupo cuando habláramos de la hipotética playa nudista con el resto de las almas masculinas del grupo.

Iban pasando los minutos, los pasos eran cada vez más cortos, teníamos la ilusión de bañarnos por allí, en una de esas aguas cristalinas, pero teníamos un problema: Teníamos que bañarnos una vez hubiéramos visto "Tierra Santa" ya que de lo contrario, el escozor que provocaría el bañador mojado en sendos pares de muslos sería letal (ya mostraré algún día si me acuerdo, mis quejas al diseñador del bañador masculino).

Y por fin, tras el sufrimiento de ver aguas en las que no podíamos zambullirnos, llegamos a Torregorda, esa torre tan famosa de la que habla la gente como si supiera mucho del tema (añadir, si me permiten que la torre ni es una torre, ni es gorda, vamos, que no es para tanto).

Y allí, desde lo lejos vimos un murallón de piedras que sostenía un gran cartel. Intuímos, tontos de nosotros, que era el cartel que separaba la playa de los mortales de la playa nudista. Cada vez estábamos más cerca, pero no lo suficiente para leer lo que ponía. Adri, con su miopía e iluso de él, no me creyó cuando le dije:
-Adri, ahí pone "peligro".
A lo que respondió bromeando:
-Fijo que pone "Peligro, playa nudista" o algo por el estilo.
-También pone "tiro", y dudo que me advierta de que "si me tiro a alguien en..."

Tras la risa estúpida por habernos dado cuenta de que la misión había sido un fracaso, pudimos llegar a leer el cartel, que decía: "Peligro, campo de tiro. Prohibido el paso".

Finalmente, nos dimos por vencidos; estábamos literalmente en el borde del universo, a varios kilómetros de donde habíamos empezado a andar, pero… el resultado de todo el paseo no había sido para nada negativo, ya que prácticamente teníamos unos cien metros de playa para nosotros solos, con el mar en calma, las aguas cristalinas y una arena como la que nunca habíamos visto.


A día de hoy, para nosotros, Tierra Santa no es más que una playa que no sale en los mapas. Poco gaditano ha pisado esas tierras (tan solo los valientes que se atreven a pasar de El Chato). Podemos decir que no vimos nada de lo que prometía el rumor, pero el resultado, al fin y al cabo no estaba nada mal. Seguramente, el año que viene hagamos otra peregrinación a Tierra Santa, a ese lugar donde parece que se acaba el universo.




miércoles 23 de marzo de 2011

Todo se arregla con la palabra "Fascista"

Últimamente el término "fascista" se ha extendido. En muchas ocasiones parece una "palabra comodín", un recurso especial que ayuda a ganar una discusión.

Antes que nada, mostraré el significado de la palabra "fascista" y "fascismo" según la Real Academia Española para evitar discusiones estúpidas.




Bien, ahora comparemos el siguiente caso: El pasado 10 de Marzo, un grupo de estudiantes de la Universidad Complutense de Madrid asaltaron la capilla y la profanaron. 

Se pintaron el cuerpo con proclamas feministas, taparon sus cabezas y se dirigieron en grupo hacia su objetivo: profanar el altar de la capilla del Campus de Somosaguas de la Universidad Complutense de Madrid. En el interior del templo se encontraban el pasado jueves el capellán y algunas alumnas, pero nada las frenó. Rodearon el altar, se desnudaron de cintura para arriba y gritaron consignas contra el catolicismo, alardeando de su condición homosexual.
Como es evidente, alrededor de la noticia surgieron multitud de opiniones de muy diversos tipos, ya se imaginarán… nada bonito. Algunos medios de comunicación llegaron a perder la objetividad en sus noticias (bueno, he dicho una tontería… ¿existen medios objetivos en España?). Evidentemente, es normal que se ataque a este tipo de personas (en ningún momento he defendido la hazaña), y la opinión de cada persona, cada forma de ver el caso, es algo respetable. Bien, antes de opinar nada, pondré el siguiente artículo de Alfonso Ussia:


Vayan, desnúdense y corran  (click para leer)

Leído el artículo, puedo decir que no es tan agresivo como la mayoría de artículos sobre esta noticia que hay en Internet. La mayoría reiteran palabras como "Grupos de ultraderecha" o "fascistas", y es a lo que yo quería llegar. No hay que conseguir una subjetividad mayor que la que trae la noticia en sí. ¿Me están diciendo que la "derecha autoritaria" no cree en la Iglesia? ¿Desde cuándo? ¿Me están diciendo que ese ataque a una Iglesia es "de derechas"? ¿No se acerca más a esa postura anarquista anticlerical de la Segunda República Española? Es decir, ¿Están utilizando el término "fascista" para resolver de un plumazo el problema y tener más razón?


Ahora pasemos al artículo de Ussia: la postura del autor justifica que alguien tenga que morir por enseñar una teta, es más, dice claramente algo así como "Si alguien enseña una teta en un país árabe, tiene que morir". En mi caso, no me importa lo que hagan los musulmanes en sus respectivos países, pero matar a alguien por ello no deja de ser de animales. Además, compara dos cosas que no tienen nada que ver: compara los trapos sucios de casa con los trapos sucios del vecino… ¿Para qué? ¿Para decir que los musulmanes son peores que nosotros? ¿O para justificar que los musulmanes hacen cosas que deberíamos hacer nosotros? 

Señor Ussia: Si una musulmana entrara desnuda en una Iglesia española ¿usted pediría que la mataran? En ese caso… ¿Sería una postura fascista?

Bien, dicho todo, ¿No es más normal decir lo que es? Es evidente que es un ataque injustificado a una institución, y el ataque no es ni de derechas, ni de izquierdas ni de nada, sin generalizar, es un ataque anticlerical que puede ofender a un gran número de personas. Ya se verán las caras con la Justicia y punto. Pero claro, si los diferentes medios clericales dicen las cosas como son… no las apoyaría "ni Dios", ya que… ¿ver una teta? ¡Qué horror! Y es más, si las instituciones eclesiásticas se sienten ofendidas por esa profanación, ¿Cómo creen que nos sentimos los ciudadanos cuando un miembro de la Iglesia viola a un niño? No está del todo mal sentir por una vez que te ataquen, si el ataque es psicológico ¿no?

¿Pagan justos por pecadores?



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